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La sarna en gatos y en perros debe ser atendida con rapidez

Sarna en gatos y perros: guía para cuidarlos y sanarlos

La sarna en los gatos y los perros, es de las enfermedades cutáneas más comunes y molestas que pueden afectar a nuestras mascotas. Está provocada por ácaros microscópicos que invaden la piel, generando picazón intensa, inflamación y lesiones visibles. Aunque puede causar gran preocupación en los tutores, la buena noticia es que, con un diagnóstico oportuno y el tratamiento adecuado, suele tener una evolución favorable.


¿Qué es exactamente la sarna?

Se trata de una enfermedad parasitaria producida por distintos tipos de ácaros que se alojan en la piel del animal. Estos diminutos organismos desencadenan una fuerte reacción inflamatoria que provoca picazón, enrojecimiento, pérdida de pelo y costras. No todas las sarnas son iguales: algunas son muy contagiosas y otras están relacionadas con desequilibrios del sistema inmunitario.

En perros, las formas más habituales son la sarna sarcóptica y la demodécica. En gatos, la más frecuente es la sarna notoédrica, que suele concentrarse en la zona de la cabeza y el cuello.


Síntomas más comunes

Los signos de la sarna en gatos y perros pueden variar según el ácaro responsable, pero suelen incluir:

  • Picazón intensa y rascado constante
  • Aparición de costras y enrojecimiento de la piel
  • Pérdida de pelo en orejas, abdomen, patas o rostro
  • Heridas por rascado que pueden infectarse
  • Descamación visible en el pelaje


Tipos de sarna

En los gatos, las lesiones suelen concentrarse en la cara y las orejas, mientras que en los perros pueden extenderse a diferentes partes del cuerpo. Cuando no se trata a tiempo, el malestar puede afectar seriamente la calidad de vida del animal.

  • Sarna sarcóptica: muy contagiosa entre perros y también transmisible a humanos. Provoca picor extremo porque los ácaros excavan túneles en la piel
  • Sarna demodécica: no es contagiosa y está relacionada con un sistema inmunitario debilitado; los ácaros viven de forma natural en la piel pero proliferan en exceso
  • Sarna notoédrica: típica de los gatos, causa costras gruesas y picazón severa en cabeza y cuello
  • Sarna otodéctica: afecta principalmente los oídos y genera irritación intensa


¿Cómo se contagia la sarna?

La transmisión suele darse por contacto directo con un animal infectado o por compartir objetos como camas, mantas o cepillos. En cachorros, algunos tipos pueden pasar de la madre a las crías durante la lactancia. Los entornos con mala higiene o alta concentración de animales favorecen la propagación.

Es importante saber que ciertas formas de sarna en gatos y perros pueden transmitirse a las personas, provocando irritaciones temporales en la piel, por lo que se recomienda precaución.


Diagnóstico veterinario

El veterinario realizará un examen clínico y, generalmente, raspados de piel para observar los ácaros al microscopio. En algunos casos se recurrirá a biopsias o a la respuesta al tratamiento para confirmar el diagnóstico. Detectarla a tiempo es clave para evitar complicaciones.


Tratamiento

Los tratamientos pueden incluir:

  • Champús y lociones acaricidas
  • Antiparasitarios orales o inyectables
  • Antibióticos si hay infecciones secundarias
  • Medicación para aliviar el picor
  • Desinfección del entorno y lavado de textiles

Es fundamental completar el tratamiento aunque los síntomas mejoren antes, ya que suspenderlo puede provocar recaídas.


Prevención: la mejor aliada

Para evitar la sarna en gatos y perros se recomienda:

  • Mantener una higiene adecuada del animal y su entorno
  • Usar antiparasitarios de forma regular
  • Evitar el contacto con animales con lesiones cutáneas
  • Realizar revisiones veterinarias periódicas
  • Limpiar con frecuencia camas, mantas y juguetes


Convivencia durante el tratamiento

Mientras la mascota se recupera es aconsejable evitar el contacto con otros animales y con personas vulnerables. La constancia y la paciencia son esenciales, ya que la curación puede tardar varias semanas.

La sarna en gatos y perros puede ser una experiencia estresante tanto para la mascota como para su familia, pero con información, prevención y apoyo veterinario es totalmente controlable. Ante cualquier signo de picazón persistente o lesiones en la piel, la consulta temprana marcará la diferencia para que tu engreído vuelva a sentirse cómodo y feliz.


Puntos Claves

  • La sarna en gatos y perros es una enfermedad causada por ácaros microscópicos que produce picazón intensa y lesiones visibles
  • Los síntomas incluyen costras, pérdida de pelo y rascado constante, afectando la calidad de vida del animal
  • Existen diferentes tipos de sarna: sarna sarcóptica, demodécica, notoédrica y otodéctica, cada una con características específicas
  • La transmisión ocurre por contacto directo con animales infectados o a través de objetos compartidos, y algunas formas pueden contagiar a los humanos
  • El tratamiento implica el uso de acaricidas y antiparasitarios, mientras que la prevención se centra en mantener una buena higiene y evitar contacto con animales enfermos

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